Presentamos el informe de conclusiones del workshop de la #Jornada6NBullying, de la mano del CEESC

Con motivo del 10 de febrero de 2026, Día Internacional de Internet Segura, y en colaboración con el CEESC (Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Cataluña), se ha presentado el informe: Retos y soluciones en el abordaje integral de la violencia entre niños y jóvenes.

El espacio conducido por Anna Xapellí y Ramiro Ortegón de Equipo SEER y de la Plataforma PDA Bullying, puso especial énfasis en la necesidad de construir sistemas de protección coherentes, sostenidos en el tiempo y alineados con una cultura real de la prevención.

El 10 de febrero de 2026, coincidiendo con el Día Internacional de Internet Segura, presentamos públicamente el informe: Retos y soluciones en el abordaje integral de la violencia entre niños y jóvenes. Este ha sido fruto de los aprendizajes del workshop participativo celebrado el 6 de noviembre en el marco de la Jornada “La cultura de la prevención, una cuestión de cultura”, la cual se organizó con motivo del Día Internacional de la UNESCO para la prevención del acoso y el ciberacoso entre iguales.

La presentación tuvo lugar en la sede del Col·legi d’Educadores i Educadors Socials de Catalunya, entidad adherida a la Red PDA. En este espacio compartimos el marco del modelo PDA y, a continuación, expusimos los principales retos, consensos y resultados recogidos en el informe.

Consultad el material de soporte de la presentación aquí

#Jornada6NBullying, workshop sobre el Código de Buenas Prácticas

La jornada del 6N, acogida por el Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona (COIB), se estructuró en dos espacios diferenciados. Por la mañana, se generó un espacio de trabajo interno con referentes de las organizaciones miembros de la Red PDA. Por la tarde, el espacio se abrió a profesionales de la acción social que trabajan con niños, jóvenes y familias.

Uno de los objetivos centrales de la mañana era compartir, revisar y consolidar el Código de Buenas Prácticas como base de un sistema de gestión de la protección en el ámbito de la infancia y adolescencia. Para ello, se desarrolló el workshop De grandes retos sociales en la aplicación de buenas prácticas, con debates paralelos correspondientes a los cuatro ejes del modelo PDA: promoción, prevención, detección y actuación.

Los espacios fueron co-construidos a partir del bagaje profesional de las entidades participantes, con moderación compartida entre organizaciones de la Red PDA y el Equipo SEER. Mediante la metodología MoSCoW, se priorizaron las aportaciones y necesidades, clasificándolas como imprescindibles (Must), prioritarias (Should), deseables (Could) o no incluidas en esta fase (Won't), con el objetivo de orientar de forma estructurada la renovación del Código de Buenas Prácticas.

Al finalizar la jornada, desde PDA Bullying iniciamos el proceso de recopilación, análisis y sistematización de todas las aportaciones realizadas. El informe que presentamos es fruto de este trabajo: una primera aproximación estructurada a los retos actuales, las necesidades emergentes y las prioridades consensuadas por la Red.

Informe: De grandes retos sociales a la aplicación de buenas prácticas

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Conclusiones principales por líneas del modelo PDA

Las conclusiones del informe apuntan hacia una evolución del modelo, reforzando la necesidad de consolidar un sistema protector integral con mirada plena a los retos que surgen de los entornos digitales y tecnológicos.

Promoción: hacia sistemas de protección estructurados y evaluables

El consenso ha sido claro: es necesario superar una concepción limitada y puntual de la promoción y avanzar hacia un verdadero sistema de gestión de la protección que actúe como paraguas estructural. La promoción no puede ser sólo un conjunto de acciones aisladas, sino que debe garantizar coherencia, continuidad y calidad en la prevención, detección y actuación.

Se ha remarcado la necesidad de disponer de planes de acción claros, indicadores definidos, mecanismos de seguimiento y sistemas de garantía de calidad. También se ha subrayado la importancia de alinear este sistema con el marco normativo vigente, incorporándolo dentro de una cultura organizativa de buen trato que vaya más allá del cumplimiento formal.

Prevención: cultura comunitaria, bienestar y corresponsabilidad

Los debates han reforzado una mirada comunitaria y no adultocéntrica. La prevención se entiende como un proceso continuo y transversal, centrado en el bienestar emocional, la convivencia y la construcción de vínculos de calidad.

Se ha destacado la necesidad de implicar activamente a las familias y la comunidad, de garantizar formación continuada, así como de disponer de tiempo real para desplegar acciones preventivas significativas. En este punto emergió con fuerza la necesidad de integrar de forma estructural la dimensión digital y la perspectiva interseccional, asegurando que la prevención responda a los nuevos retos sociales y tecnológicos.

Detección: fortalecer los canales y superar las barreras institucionales.

Ha sido identificada como uno de los grandes retos del sistema. Las aportaciones recogidas ponen de manifiesto la necesidad de superar el miedo institucional a abrir casos y de impulsar canales de comunicación seguros, accesibles y adaptados a niños y adolescentes.

Se ha remarcado que la detección sólo es posible cuando existe vínculo y confianza, y que es necesario garantizar que las personas que alertan no sufran impactos negativos. También se ha remarcado la importancia de disponer de equipos de valoración formados específicamente en la labor de detección, estructuras claras y circuitos coordinados con el territorio, evitando la dependencia de una única figura referente.

Actuación: procesos restaurativos y acompañamiento sostenido

El consenso apunta hacia la necesidad de superar respuestas exclusivamente reactivas o punitivistas. La actuación debe concebirse como un proceso restaurativo, con recursos suficientes y con una mirada integral que incluya a todas las personas implicadas.

Se ha subrayado la importancia de garantizar planes de reparación individualizados, acompañamiento psicológico sostenido y coordinación efectiva en red. También se ha insistido en evitar que las intervenciones que puedan revictimizar o cronificar los roles, apostando por una mirada humana, pedagógica y transformadora.

Renovación del Código de Buenas Prácticas

Este informe no cierra un proceso. Lo abre.

Las conclusiones del workshop constituyen la base para actualizar el Código de Buenas Prácticas como herramienta viva, adaptada a los retos actuales, especialmente en el ámbito digital, la salud mental y la corresponsabilidad comunitaria, y alineada con los derechos de los niños.

La renovación del Código no será una revisión formal, sino una evolución hacia un modelo más sistémico, más mensurable.

 

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Publicación:
10 de febrero de 2026